El diseño de productos, junto con su protección y comunicación, juega un rol crucial en la construcción del valor y la reputación de una marca. Empresas como Apple, Nike y Tesla han logrado un crecimiento exponencial gracias a la excelencia en el diseño, hasta el punto en que sus marcas, hoy en día, generan una atracción y fidelidad casi inquebrantable entre los consumidores. Esta sinergia entre diseño y marca, cuando se gestiona de manera estratégica y coordinada, se convierte en un pilar clave para maximizar el valor de la empresa y asegurar su competitividad en el mercado.



