Tomar vacaciones es parte del trabajo

 

El título de este artículo parece un contrasentido, pero no lo es. ¿Cómo puede ser que irse de viaje sea considerado parte del trabajo, las vacaciones no son solo parte del trabajo, sino que son un elemento esencial para tener equipos eficientes y motivados?

 Muchos de nosotros crecimos pensando que tomar vacaciones podría retardar ascensos o mostrar falta de compromiso con la compañía. No obstante, un estudio reciente desarrollado en Estados Unidos[1] demuestra que no existe una diferencia significativa entre tomar y no tomar vacaciones para obtener un ascenso. Es más, estadísticamente quienes toman vacaciones tienen una leve ventaja sobre quienes no.

 De otro lado, en muchas industrias incluyendo los servicios legales se da el fenómeno de Burnout o desgaste laboral[2], el cual no solo afecta a la persona, sino que incide directamente en la motivación compromiso y eficiencia del empleado. Es por esta razón que los empleadores deben incentivar el descanso apropiado que permita a los trabajadores “re-enamorarse” de su trabajo, para evitar llegar a estados de estrés y agotamiento que obstruyan el desempeño eficiente de los colaboradores.

 Diversos estudios[3] muestran que los empleados con más vacaciones son más son más felices y eficientes. La correlación entre felicidad y eficiencia es algo que debemos potenciar en los entornos laborales, pues es un círculo virtuoso, en el que el empleado se siente mejor y su rendimiento a su vez impulsa a cumplir los objetivos trazados.

 La felicidad es un catalizador que potencia[4] la eficiencia y la creatividad en los empleados.  Por lo que, si las vacaciones ayudan a incrementar la felicidad de los empleados, es deseable que estos las disfruten periódica y constantemente. En línea con lo anterior, las vacaciones deben ser reales, es decir el colaborador debe tener el mínimo contacto posible con el trabajo, pues hay pocas cosas más frustrantes que tener que trabajar durante las vacaciones. Para poder lograr que el descanso no sea interrumpido, es necesario idear un sistema de relevo en la que otro miembro del equipo pueda encargarse temporalmente de los asuntos a cargo de la persona en vacaciones que no puedan esperar a su regreso, para lo cual la planeación es un factor esencial.

 Es hora de repensar la forma en la que medimos a un empleado, no podemos seguir usando el modelo de las fábricas del siglo XIX, el cual está basado en valorar las horas que se trabaja o los periodos de vacaciones que no se disfrutan. Por el contrario, es mucho más importante entender y apreciar el impacto económico o cualitativo que aporta el trabajo que hace cada miembro del equipo, que el numero de horas pasadas en la oficina.

 Para cambiar el modelo debemos propiciar la búsqueda de un equilibrio entre vida laboral y vida personal, porque esto nos permite mantener el enfoque y motivación para alcanzar los objetivos sin poner en riesgo la salud. Este camino ya se ha iniciado, pues existen empresas con semanas laborales de 4 días[5] e incluso se ha consagrado el derecho a la desconexión de laboral. Por ende, la felicidad de los empleados se ha convertido en el centro de la discusión actual sobre eficiencia.

 Con base en todo lo anterior, es claro que cuando los empleados toman vacaciones en realidad están trabajando, pues están invirtiendo tiempo en su felicidad, lo cual se traducirá en mayor eficiencia y compromiso con su trabajo.

 

1https://hbr.org/2015/06/are-the-people-who-take-vacations-the-ones-who-get-promoted?utm_medium=social&utm_campaign=hbr&utm_source=LinkedIn&tpcc=orgsocial_edit

2 https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/adult-health/in-depth/burnout/art-.

3 https://www.abc.es/economia/20150728/abci-vacaciones-trabajo-competitividad-201507271328.html

4 https://hbr.org/2012/01/positive-intelligence

5 https://www.eltiempo.com/mundo/mas-regiones/paises-que-aplican-la-jornada-laboral-de-cuatro-dias-677984